El insomnio infantil

1- Introducción
El insomnio constituye una de las quejas más frecuentes en las consultas pediátricas y de psicología infantil.
Según algunos autores, a partir de los 6 meses, se considera que un niño sufre insomnio si al menos dos veces por semana necesita más de 45 minutos para quedarse dormido, o si se despierta totalmente al menos una vez por semana, durante la noche, sin poder dormirse de nuevo.
Se trata de una de una dificultad manifiesta en el niño, para el inicio o mantenimiento del sueño. Así, se puede manifestar como dificultad para conciliar el sueño una vez acostado (insomnio de inicio) o como un despertar temprano con incapacidad para volverse a dormir (insomnio avanzado).
Si el despertar o despertares tienen lugar cuando se ha dormido al menos durante 6,5 horas seguidas no se suelen considerar patológicos.
Como se expone más adelante hay diferentes tipos y las causas del mismo pueden ser muy variadas. Desde malos hábitos adquiridos a problemas de tipo orgánico.




