Por Maritza Díaz Alcaide / maritza.diaz@primerahora.com10/03/2014 |
Si ya tiene el virus use mosquitero, aconseja el alcalde Ramón Luis Rivera.
Bayamón. Las estadísticas que ha estado recopilando el Departamento de Salud sobre el chikungunya son tan irreales que a los municipios se les ha hecho difícil planificar estrategias para combatir la enfermedad.
El director de Salud de Bayamón, Carlos Santiago, dispuesto a revertir esa tendencia, se autoimpuso visitar personalmente todos los hospitales de la ciudad, casi todos los días, para “ver qué está pasando”.
En Bayamón, el virus del chikungunya ha atacado con fuerza. Santiago estima que la incidencia de la enfermedad es siete veces mayor que la reportada oficialmente, un número que proyecta no solo para la Ciudad del Chicharrón, sino para toda la Isla.
Contar con datos correctos es importante, porque con esa información es que los municipios pueden ir atacando los focos de infección; sea mediante asperjación, limpieza de áreas comunes y sobre todo a través de las campañas de orientación a las comunidades.
Santiago estimó -con los propios documentos de Salud- que solo el 60% de las instituciones hospitalarias del área metropolitana han estado reportando los casos y, según dijo, en muchas ocasiones tampoco les hacían cultivos a los pacientes.
Los casos de chikungunya siguen en aumento en Bayamón, aunque ahora mismo hay más pacientes de dengue.
Se estima que el municipio tiene el 24% de los casos vistos en hospitales del área metropolitana, dijo el galeno.
A orientar
A fin de prevenir el contagio tanto por dengue como por chikungunya, el alcalde Ramón Luis Rivera dispuso que se orientara al público en los centros comunales; que les dieran charlas a las asociaciones de residentes, al personal de los Head Start y a las escuelas cuyos directores hubiesen accedido a los talleres.
Rivera lamentó que el Departamento de Educación no aceptara llegar a un acuerdo con él para que las charlas se dieran en todas las escuelas.
El alcalde dijo que otro problema que está enfrentando es el de los edificios abandonados. Los techos de esas estructuras se llenan de agua y se convierten en el criadero perfecto para los mosquitos.
“En algunos casos hemos entrado (a los edificios). Si no conseguimos a los dueños, entramos y después pedimos permiso”, indicó el alcalde, quien reveló que él ha ordenado el desagüe de algunos techos, pese a que se supone que ellos no pueden entrar a las propiedades privadas. “Si espero conseguir a los dueños, se me hace tarde…”, comentó.
Bayamón está utilizado brigadas de limpieza para acabar con los focos de infección. También están utilizando un método de comunicación “viejito”, pero efectivo: el de los vehículos con altoparlantes, para aconsejarle a la ciudadanía que se tiene que cuidar.
El Municipio también está difundiendo por radio una cuña que ahora mismo es la más completa en cuanto a consejos específicos se refiere.
Mucha gente está desesperada pidiendo que los gobiernos municipales asperjen en sus barrios, pero esa no es la solución al problema, ni tampoco se puede hacer seguido.
La asperjación solo mata el mosquito adulto, “al que está volando por el área”, no a las larvas, y las regulaciones de la Agencia federal de Protección Ambiental (EPA) dictan que hay que esperar entre 20 y 30 días entre el uso del insecticida en un mismo sitio, precisó Rivera.
Utilizado indiscriminadamente, los insecticidas pueden hacerle daño a la salud, advirtió una y otra vez.
Bayamón compró el insecticida más caro para ayudar a su gente: el Acualuer 20-20, que no afecta a los asmáticos, ni a otros ciudadanos con problemas respiratorios. El Acualuer también tiene un agradable olor a cítricos.
Bayamón está insistiendo, por otra parte, en que se le coloque una malla antimosquitos a todas las bocas de los pozos sépticos, lo que no se escucha en muchos municipios.
Los mosquitos que causan el chikungunya ya no son tan pulcros como solían ser. Ahora se desarrollan en aguas sucias; de ahí la necesidad de proteger esos pozos.
El director de Salud y el alcalde hicieron otro llamado: los que tienen el virus deben usar mosquiteros si no tienen otra forma de aislarse de los vectores.
Santiago -a quien le gusta hacer sondeos y cerciorarse por sí mismo de las realidades cotidianas- dijo que él visitó 20 mueblerías del área metropolitana y lamentablemente novio camas con pilares.
Los pilares, en tiempos de nuestros abuelos, servían para que el mosquitero descansara sobre la cama, así que ahora hay que inventárselas para sujetarlo.
Cabe señalar que Salud emitió esta semana una nueva orden administrativa que permitirá que las estadísticas del chikungunya sean más certeras. Ya ni los proveedores de salud ni los hospitales tendrán que enviarles al Departamento todas las pruebas de sangre de sus pacientes para ser procesadas.
