TODO SOBRE LA DISLEXIA = causas y tratamientos


Dislexia

¿Qué es la dislexia?

La dislexia es un trastorno caracterizado por una dificultad para la comprensión de textos escritos, así como para distinguir o memorizar letras o grupos de letras, entre otros problemas. Su presencia suele detectarse entre los seis y los 13 años de edad, y se origina cuando el hemisferio cerebral responsable de procesar la información visual actúa a menor velocidad que el hemisferio encargado de los procesos del lenguaje.

En ocasiones se engloba también en este concepto a otro trastorno que va íntimamente asociado a la dislexia, la disgrafía o dificultad de escritura. Esta afección hace que, en general, resulte muy difícil llevar a cabo un aprendizaje normal, y puede ser más o menos incapacitante en función de qué tipo de síntomas predominen en cada individuo.

Los síntomas que manifiestan los pacientes con dislexia pueden aparecer como un conjunto o, lo que es más habitual, de forma aislada. Podría decirse que estos síntomas tienen dos orígenes; por un lado se encuentran los factores neurofisiológicos, debidos a una maduración más lenta del sistema nervioso y, por otro lado, existe un factor psicológico, debido a las presiones y tensiones que influirán en el progreso del trastorno.

Causas de la dislexia

Las causas de la dislexia no están aún del todo determinadas, debido a las dificultades que entraña el estudio de un órgano tan complejo como el cerebro, cuyo funcionamiento representa un reto para la medicina. Se sabe que existe un componente genético, determinado por la herencia de ciertos genes que predisponen a padecer la enfermedad. Un ejemplo de ello es el gen dcd2, activo en los centros cerebrales implicados en la lectura; se ha detectado que este gen presenta menor actividad en individuos disléxicos. Este y otros factores genéticos están siendo estudiados en la actualidad, con el fin de hallar las causas y la cura de esta patología.

Existen otra serie de causas que pueden dar lugar a la aparición de la dislexia:

  • Causas neurológicas consistentes en una pequeña disfunción cerebral (la dislexia no cursa con ningún otro tipo de deficiencia intelectual).
  • Causas emotivas (trastornos emocionales, tensiones).
  • Causas asociativas (dificultad para asociar una palabra con un sonido y con su significado).
  • Causas metodológicas (por aplicación incorrecta del método de enseñanza de lectura-escritura). En algunos casos, el individuo desarrolla el trastorno por no comprender o no distinguir los conceptos de ‘fonema’ y ‘grafía’.

Tipos de dislexia

Respecto a los tipos de dislexia, en primer lugar se debe distinguir entre dislexia adquirida y dislexia evolutiva. La dislexia adquirida aparece a causa de una lesión cerebral concreta. En la dislexia evolutiva, en cambio, el individuo presenta las dificultades características de la enfermedad, sin una causa concreta que la explique.

Tanto en la dislexia adquirida como en la evolutiva, pueden diferenciarse otros tres tipos de dislexia, clasificados en función de los síntomas predominantes en el paciente:

Dislexia fonológica

El individuo realiza una lectura visual de las palabras. La lectura visual es aquella en la que se observan las palabras de una forma global, deduciendo (más que leyendo) las palabras conocidas, es decir, eso que la mayoría de las personas hacen al echar un vistazo rápido a una nota, o cuando buscan una palabra concreta dentro de un texto. Esto da lugar a dificultades y errores a la hora de comprender una lectura:

  • Pueden leer correctamente palabras conocidas pero les resulta imposible la lectura de palabras desconocidas y pseudopalabras (palabras inventadas que en muchas ocasiones se emplean para evaluar distintas alteraciones del aprendizaje).
  • Cometen abundantes errores visuales o errores de lexicalización, por ejemplo leer “casa” en lugar de “casu” o “lobo” en lugar de “lopo”.
  • Errores morfológicos o derivativos, en los que confunden los sufijos: comía/comiendo, calculadora/calcular.

Dislexia superficial

Este tipo de dislexia es el más habitual en niños; en este caso se emplea de forma predominante la ruta fonológica. Esta ruta es la que permite leer las palabras a partir de los fragmentos más pequeños, las sílabas. Las personas con dislexia superficial tienen dificultad para leer palabras cuya lectura y pronunciación no se corresponden, por ello afecta principalmente a angloparlantes puesto que el inglés es un idioma en el que en muchos casos las palabras no se corresponden de forma directa con una pronunciación determinada (las letras no tienen un único sonido, sino que este depende de cómo se hallen combinadas las mismas en una palabra).

Por otro lado, las complicaciones derivadas de este tipo de dislexia van asociadas a la complejidad o longitud de las palabras.

Dislexia profunda o mixta

Solo se da en los casos de dislexia evolutiva. Se encuentran dañados los dos procesos de lectura, el fonológico y el visual. Esto supone:

  • Graves dificultades para descifrar el significado de las palabras.
  • Incapacidad para leer pseudopalabras.
  • Errores visuales y derivativos.
  • Errores semánticos o paralexias, por ejemplo, confundir la palabra “feliz” con “Navidad”.
  • Dificultad para palabras abstractas, verbos y palabras función (palabras sin significado que funcionan como nexo entre otras palabras “un”, “el”, etc.).

Síntomas de la dislexia

Aunque el síntoma más característico de la dislexia es la dificultad para comprender los signos del lenguaje escrito, este trastorno es en realidad el resultado de un conjunto de problemas, tanto psicológicos y aptitudinales como pedagógicos e instructivos. Entre los primeros se encuentran:

Mala lateralización

Se entiende por lateralidad el predominio funcional de un lado del cuerpo respecto del otro, es decir, lo que normalmente hace definir a las personas como diestras, zurdas o ambidiestras. El dominio lateral de uno de los lados del cuerpo se establece alrededor de los cinco años de edad. Si se produce alguna alteración en este proceso, el individuo verá disminuida su capacidad para organizar la visión espacial y el lenguaje. Normalmente, llevará asociados también problemas psicomotrices (equilibrio, esquema corporal -percepción del individuo sobre su propio cuerpo- , etcétera).

Alteraciones en la psicomotricidad

Suelen manifestarse en los niños con dislexia, independientemente de la carencia o no de una lateralidad bien definida. El conjunto de signos que definen esta alteración suelen presentarse combinados y provocan un estado de torpeza general a la hora de realizar muchos movimientos. La falta de ritmo (tanto en el movimiento como en el lenguaje), falta de equilibrio estático y dinámico, o un conocimiento insuficiente del esquema corporal, son algunas de las manifestaciones más características de la alteración psicomotriz en pacientes con dislexia.

Trastornos perceptivos

Al existir un problema a la hora de percibir la posición de su propio cuerpo, se creará de forma inherente en el individuo una incapacidad para percibir de manera adecuada la relación espacial de todo cuanto le rodea, la situación de los objetos (arriba/abajo, delante/detrás), y la posición de las cosas respecto de sí mismo. Esto influirá también en el aprendizaje, puesto que al leer y escribir también existirá una percepción alterada del orden de las letras y las palabras.

Los trastornos pedagógicos e instructivos suelen ser detectados en niños en edad escolar. Según la edad, se percibirán unos u otros síntomas que lleven al diagnóstico concreto. Los padres y, principalmente, los profesores, observarán de forma sistemática confusiones de letras con forma parecida, bajo nivel de comprensión, errores en la lectura, inversiones, omisiones y adiciones en la escritura, etcétera.

Aparte de esto, el niño disléxico tenderá a mostrar falta de atención y una disminución progresiva del interés por el estudio debido al enorme esfuerzo que le supone alcanzar los objetivos propuestos y seguir el ritmo de sus compañeros. Esto, unido a los problemas psicomotrices, lleva en numerosas ocasiones a que el niño trate de crear un escudo de defensa frente a quienes le rodean, dando lugar a una inadaptación personal importante.

Diagnóstico de la dislexia

En el  diagnóstico de la dislexia, es crucial la implicación de los maestros; ellos son los que más oportunidades tienen de detectar cualquier indicio de que el niño presenta una dificultad y, por tanto, de poner sobre aviso a la familia de manera precoz. Una vez que existe la sospecha de que pueda tratarse de un trastorno de este tipo, deberán descartarse otras posibilidades como:

  • Una visión defectuosa.
  • Una audición deficiente.
  • Lesiones cerebrales no diagnosticadas.
  • Un coeficiente intelectual inferior a lo normal.
  • Trastornos emocionales.
  • Presencia de alguna otra patología que influya en el aprendizaje (dolores o malestar que disminuyan la capacidad de concentración).
  • Métodos educativos inadecuados.
  • Una entrevista con la familia es también muy recomendable, ya que esto permitirá valorar las condiciones del entorno del niño y su posible influencia en los síntomas observados: embarazo complicado, nivel socio-cultural, clima afectivo, etc..

Una vez descartada la presencia de otras anomalías, se procederá a evaluar las características de la enfermedad mediante distintos test y pruebas para su diagnóstico. Para ello, conviene que tu pediatra te derive a un logopeda especializado que realice dichas pruebas:

  • Test de Frostig: se emplea en niños de cuatro a siete años. Este test se realiza para estudiar el desarrollo de la percepción visual. Evalúa la coordinación visio motora, las relaciones espaciales, etcétera.
  • Test de análisis de lectura y escritura: son distintos test que detectan los métodos de lectura y escritura del niño, así como los mecanismos que no están funcionando correctamente. Los test de lectura se aplican en niños de menor edad que los test de escritura.
  • Test de comprensión lectora: se utiliza con niños de seis o siete años, para evaluar su nivel de comprensión a la hora de descifrar un texto.

También cabe la posibilidad de evaluar las deficiencias en la capacidad psicomotriz  por medio de pruebas como:

  • Test de estructuras rítmicas de Mira-Stambak: se realiza para diagnosticar la percepción temporal. Consiste en evaluar la capacidad del niño para crear un ritmo de forma espontánea, para reproducir un ritmo creado por otra persona, y para comprender las estructuras y simbolismo del mismo.
  • Pruebas de dominancia lateral: basadas en estudios de movilidad y flexibilidad de los músculos, pruebas de ejecución de órdenes (enfilar cuentas, repartir cartas, saltar sobre un pie…).
  • Pruebas psicometricas

TRATAMIENTO DE LA DILSEXIA

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