Como tratar el retraso mental
TRATAMIENTOS PSICOLÓGICOS BÁSICOS DEL RETRASO MENTAL
Alfredo Fierro

Profesor de psicología en la Universidad de Salamanca, dirige la revista Siglo O.
La psicometría de la inteligencia y de las aptitudes y, por consiguiente, también la psicometría del retraso mental, ha alcanzado ya grados exquisitos de refinamiento, en los que empieza a resultar difícil imaginar qué nuevas finezas métricas cabría todavía desear. Mal conocidos, en cambio, permanecen los procesos cognitivos o de aprendizaje subyacentes a las aptitudes y a sus déficits. Un mismo grado de retraso mental, medido en términos de cociente intelectual o en cualesquiera otros, puede haber sido crucialmente determinado por muy diversos factores que conocemos en grueso, pero sin la deseable precisión. La variedad misma de términos con que se habla de los individuos subdotados alude a la probable variedad de los procesos determinantes: «oligofrenia» refiere a una clasificación nosográfica, en un modelo de enfermedad; «deficiencia mental» parece suponer una psicología de facultades o, al menos, un factor de inteligencia general mermado en ciertos individuos; «retraso mental» encaja en una concepción evolutiva y acaso madurativa, epigenética, del fenómeno; «conducta retrasada» supone una hipótesis de análisis funcional de la conducta, explicada en función de una historia de estímulos y no en virtud de características inherentes al sujeto.








Howard Gardner, en su libro «Frames of Mind», afirma que no existe un único tipo de inteligencia que resulte esencial para el éxito en la vida, sino que al menos hay siete variedades distintas de inteligencia.

